Anoche se inauguró la semana de cine iraní con el filme Duelo , se llevará a cabo del 2 al 9 de marzo
Con la proyección del filme Duelo, bajo la dirección de Ahmad Reza Daruish, fue inaugurado anoche la Semana de Cine Iraní, que se realiza del 2 al 9 de marzo en la Cineteca Nacional de la Ciudad de México.
Sobre el ciclo de cine iraní, la directora de la Cineteca Nacional, Magdalena Acosta, destacó que en los últimos años la cinematografía mundial ha tomado nuevos senderos, uno de ellos ha sido un mayor acercamiento a los diferentes pueblos del mundo.
De esta manera, ha sido posible conocer de una manera íntima, en la complicidad de una sala oscura, a culturas y sociedades que antaño eran lejanas, exóticas e inclusive extrañas.
"El mundo islámico, vista a través de los realizadores de esta región, nos permite redescubrir pueblos y culturas que tienen mucho en común con nuestras propias latitudes y cuyas aportaciones al conocimiento humano, tanto en medicina, ciencia y arte, han sido inconmensurables", resaltó.
Destacó que la Semana de Cine Iraní contará con verdaderas joyas de la cinematografía de ese país árabe, que permitirán al público transportarse a regiones desconocidas por lejanas.
Acosta reveló que el cine actual iraní es como uno de esos hermosos puentes extraídos de las mil y una noche, "que nos lleva a la actualidad de una sociedad moderna, en una cultura de tradiciones milenarias".
El ciclo continuará con la proyección de El globo blanco, del realizador Jafar Panahi, este jueves 3: El voto secreto, de Barbak Payami, viernes 4; Barán, de Majad Majidi, sábado 5; 10, de Abbas Kiarostami, domingo 6, y El círculo, de Jafar Panahi, miércoles 9.
Cabe destacar que el cine iraní recobró gran relevancia en el mundo durante la década de los 90, gracias a cintas como El globo blanco, El sabor de la cereza y Niños del cielo, entre otras.
Realizadores como Mahmut Klari, Moshen Makhmalbaf o Dariush Mehrjui, bajo la guía de Abbas Kiarostami, ofrecieron con estos filmes una perspectiva diferente del mundo musulmán, alejándose de la distorsionada y estereotipada imagen generada en Hollywood sobre las naciones islámicas.
Lo anterior, al crear obras que cuentan historias sobre su pueblo y muestran sus tradiciones y forma de vida, pero al mismo tiempo mantienen una mirada crítica a temas difíciles como integrar la religión o el papel de la mujer dentro de su sociedad.